INTRODUCCIÓN

 

 

 

 

 

Los dientes, los músculos, las articulaciones de la mandíbula y el cuello, y el sistema nervioso, están constantemente en interacción y dinámico equilibrio. La presencia de múltiples obturaciones o coronas mal terminadas, la falta de dientes, la edad, algunas enfermedades, el stress pueden alterar este equilibrio causando un desorden que puede llevar al paciente a sentir grandes dolores y a veces imposibilidad de masticar normalmente.
ENFERMEDADES

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las enfermedades que pueden afectar a todo este sistema a veces pueden llegar a ser muy complejas según los tejidos que se ven afectados. A veces el exceso de fuerza que es aplicada en las personas que rechinan los dientes por stress puede causar un deterioro o una reacción inflamatoria en los músculos, articulaciones o bien pueden desgastar las piezas dentarias, además de la aparición de ruidos articulares o bloqueos, en los cuales el paciente queda con la boca abierta, convirtiéndose en una situación bastante desesperante.

Muchas veces un paciente luego de recurrir a los más diversos especialistas (neurólogos, otorrinos, etc.), por un dolor inespecífico en la zona de cabeza y cuello, termina solucionando su problema con el dentista, y a veces incluso es de gran ayuda el sicólogo para tratar el stress que gatilló la enfermedad.

Lógicamente que hay personas mas susceptibles a padecer este tipo de dolencias, por ejemplo una mordida muy alterada, pero poseemos cierta capacidad de adaptación, pero al irse sumando factores llega el momento en que el sistema sufre algún daño, ya sea temporal o permanente.

 

TRATAMIENTO

 

 

 

 

 

 

 

 

El tratamiento pasa primero por realizar un excelente examen para definir las causas de la enfermedad.

Con las nuevas técnicas de imagenología como el scanner y resonancia magnética, se puede detectar mejor si hay alteraciones anatómicas en la articulación de la mandíbula o en cráneo.

Muchas veces basta con enseñar al paciente algunas técnicas de relajación, o bien colocar un plano de alivio oclusal nocturno. Otras se hace indispensable derivar el paciente a un kinesiólogo para que apoye el tratamiento.

También es necesario a veces mejorar la mordida colocando las piezas faltantes, o moviendo por ortodoncia, o desgastando algunas piezas, con el fin de armonizar nuevamente el sistema.

 

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